¿Quien soy? ¿Que estoy haciendo con mi vida?

Estas son dos preguntas que seguro más de una vez pasó por la cabeza de más de uno de nosotros y es natural porque en algún punto de nuestras vidas, debemos decidir qué vamos a hacer…

 

Resultado de imagen para Que hago con mi vida?¿Que carrera seguir?, por ejemplo es una de las preguntas, pero en verdad nuestras decisiones individuales comienzan mucho antes, en nuestra etapa de adolescentes, en nuestra juventud, quizás retrocediendo a un poco más en años de nuestra niñez. Aunque estas son etapas de formación de nuestro carácter  y personalidad.

 

Es indudable que la educación que recibimos y el entorno que nos rodea en los primeros años de vida son de gran importancia para definir quiénes vamos a ser como seres humanos, conforme vamos creciendo, el número de personas a nuestro alrededor aumenta y así se forman nuestro círculo de amigos y por lo tanto también, aumenta el número de caracteres de los que vamos aprendiendo conductas.

 

Las decisiones que podamos llegar a tomar en cualquier época o etapa de nuestras vidas, indudablemente tienen consecuencias que pueden ser a su vez, consideradas «buenas» o «malas» según la forma en que veamos las cosas.

 

Aquella persona que diga que no tiene problemas MIENTE  ya que todos los tenemos…

1En algún punto siempre tenemos obstáculos que se nos presentan, momentos difíciles que tenemos que pasar, sentimientos contra los que tenemos que luchar… en fin… cosas que nos hacen «SUFRIR». No importa si es una diferencia familiar, un mal de amores o cualquier otra cosa, ese es justo el momento donde decidimos cómo enfrentaremos lo que viene y con ello, la actitud que vamos a tomar ante la situación y cómo vamos a hacer para superar lo que está pasando…. es importante darnos cuenta en este punto,  de  nuestro propio valor como persona, todos debemos respetarnos mutuamente y nadie tiene derecho a hacernos daño, así como tampoco nosotros tenemos derecho a dañar la vida de los demás, si tomamos en cuenta los principios bíblicos para la convivencia:

Si es posible y en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres.. debemos tratar de aclarar todas las situaciones que nos han lastimado…. desarrollando la capacidad perdonarse o perdonarnos mutuamente, el verdadero perdón, viene acompañado de la capacidad de olvidar y construir sinceramente, este principio se puede aplicar a una relación dañada por el engaño y los malos tratos en una relación de pareja… si el arrepentimiento es sincero, el perdón va acompañado de una decisión de ambos para luchar por una relación hasta recuperarla y poder construir algo mucho más sólido de lo que existió antes.Sin embargo no todas las veces ocurre esto porque en verdad uno de los dos no puede entender el amor del otro

 

En una relación de padre e hijo, madre e hija por ejemplo es como un ver madres que no se pueden entender con sus hijas o padres que no se entienden con sus hijos…

 

Esto simplemente es porque una persona no puede compartir algo que nunca se le dio. Si una niña crece sin comprensión de su madre,  es lógico que ella, a su vez no va a saber comprender a su hija, a menos que haya un impacto en su entorno, que rompa el círculo en el que están y lo mismo pasa con un padre y su hijo en una situación similar.

Todas las personas somos capaces de mejorar pero no todas deciden hacerlo sinceramente.

Todo cambio es consecuencia directa de una decisión que tomemos, y una sola decisión tiene el poder para cambiar toda nuestra vida.. la distancia entre tus sueños y la realidad es tan corta como tú decidas…

Puedes tener todo lo que quieras y hacer todo lo que sueñas.  si tienes el valor de dejar de soñar y comenzar a vivir….

Recuerda que el amor es amor en cualquiera de sus formas…

Pero si la persona que amas no es capaz de valorar quién eres, o todo lo que ofreces Sólo recuerda que él o ella no va a cambiar porque tú lo ames… va  a  cambiar porque te ama… si no lo hace simplemente no te ama…

Entonces no te aferres, dale libertad y siéntete libre para encontrar a alguien que te dé lo que mereces tener